Una vez que Camila se queda dormida gracias a una medicación que el amigo de Lisandro le ha dado para que se relaje, este último vuelve a la sala.
—¿Estás seguro de esto, amigo? —pregunta Roberto a Lisandro.
—Lo mejor para ellos es esto. Nunca podría estar en paz si mi hijo termina en manos de esos desgraciados mientras trabajo —asegura Lisandro con pesar.
—Entonces toma, aquí está el sobre con el resultado. Y la llave del departamento para que Camila se quede —indica Roberto y se va.
Lisandro