Lisandro tiene muchísimo trabajo, por lo que no le presta mucha atención a su hija o a sus tíos cuando va a visitarlos. Los días que le dedica a Camila hacen que necesite ponerse al día cuando no la tiene cerca. Eso lo ayuda un poco a no estar tan obsesionado con ella y a no tenerla tan presente en su cabeza.
—Papá, te la pasas trabajando —reclama Clara, renegando de él.
—Lo siento. Sé que se supone que estamos de vacaciones, pero debo entregar esto en el juzgado el lunes por la mañana —indica é