Capítulo 75: Dispuesta a ceder.
—Te gusta lo que ves, ¿no, señor Andreotti? —preguntó Kathia, desafiándolo mientras sus dedos trazaban delicadamente su torso, y sus ojos avellanas no se apartaban de los grises de él. Viéndolo deseoso.
—Más de lo que imaginas, hermosa —respondió él, acercándose aún más, sus labios acariciando el lóbulo de su oído, enviándole escalofríos que la hicieron temblar.
—Oh~ Giovanni… —cerró los ojos Kathia por un momento, disfrutando de sus caricias.
Con un movimiento audaz, Kathia miró hacia el