Capítulo 52: Pequeño error.
—Lo siento… A veces se me olvida dejar de decirte "señor Andreotti"… —susurró la profesora Kathia con voz pausada, arrastrando las palabras mientras el sueño aún pesaba en su tono. La mujer bostezó, cubriéndose la boca con la mano—. Me siento todavía agotada…
—¿Sí? Quizá deberías descansar más. He leído que hay mujeres embarazadas a las que les da mucho sueño. Debe ser normal. Pero cuando volvamos a Nápoles, lo consultaremos con la doctora Lombardi.
Kathia lo miró, arqueando las cejas con so