Capítulo 53: Juego de seducción.
El líquido de la copa, empapó el pantalón y la parte baja de la camisa manga larga negra de ese italiano. Él maldijo en voz baja mientras se levantaba de un salto, sacudiendo la tela húmeda.
—¡Dios mío, lo siento muchísimo! —se apresuró a decir Kathia, dejando la bandeja a un lado, levantándose de la cama a prisas, y sacando unas toallitas de papel de su bolso, se acercó a su prometido—. Déjame ayudarte.
Ella se inclinó hacia él, pero en el instante en que intentó secarlo, Giovanni atrapó s