Capítulo 19: Fuiste su primera mujer.
—¿Ayudarte? —replicó Marina, con un tono sarcástico. Se inclinó hacia adelante, dejando de lado la bandeja con la comida, y apoyó las manos en el colchón para sostenerse—. Claro, te ayudó… a cambio de un contrato matrimonial que te ata a él. ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Ese hombre no hace nada por bondad, Kathia. Es peligroso, y lo sabes.
Kathia apretó los labios y comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación.
Su mirada avellana estaba llena de frustración.
—No entiende