Capítulo 8
Salí del hospital esa misma noche. Todavía me dolía la herida del abdomen, pero los médicos dijeron que estaba estable. Dos hombres de Daniel me esperaban en la puerta. No hablaron mucho. Solo me llevaron hasta un auto grande y me subieron.
Durante el trayecto miré por la ventana, yo no podía dejar de pensar en lo que acababa de firmar. Me iba a casar con Daniel Baldrich. El hombre más poderoso de la ciudad.
Llegamos al penthouse. Reconocí el edificio de inmediato. Caminé despacio p