Capítulo 9
Daniel seguía mirándome en silencio desde su escritorio. Me sentía expuesta después de ofrecerle esa noche conmigo. Respiré hondo y, sin pensarlo mucho, me abrí un poco la pijama, dejando ver parte de mis senos. Lo hice con las manos temblorosas, porque en el fondo lo deseaba.
Él se levantó de la silla. Se acercó hasta quedar frente a mí. Bajó la cabeza y me dio un beso suave en el hombro.
—No necesitas hacer esto —dijo con voz varonil —. Te voy a ayudar sin condiciones. Vas a ser mi