Capítulo 5
No tuve tiempo de pensar, El me besó en la boca con una sonrisa en sus labios, con un deseo que me hacía temblar las piernas.
—Vamos a la habitación, preciosa gatita —me agarro de la cintura y poco a poco caminamos hacia su alcoba.
Pero lo detuve, me negué de inmediato, aún estaba impactada de saber que el era el hermano de Cassandra, mi peor enemiga.
—Tengo que irme.
Le di un empujón, me acomode la ropa y busque desesperada mi bolso en el suelo con las manos temblando.
—¿Pasa algo?¿