Capítulo 67
No discutí con él, porque sabía que cualquier respuesta terminaría animándolo más. Preferí mirar por la ventana durante el trayecto y pensar en lo que le diría a Daniel cuando lograra estar a solas con él.
La fiesta se celebraba en la mansión del padre de Liliana. Al llegar, varios invitados se giraron hacia nosotros y comenzaron a murmurar al verme tomada del brazo de Vittorino.
Liliana apareció en la entrada antes de que pudiéramos avanzar. Su expresión cambió apenas me reconoció