Capítulo 42
Narra Catalina
Apenas cerramos la puerta de la habitación, Daniel se giró para mirarme.
Seguía con el ceño fruncido. Durante todo el camino desde el comedor había permanecido en silencio, pero podía notar que estaba incómodo con la decisión que acabábamos de tomar.
Se acercó hasta quedar frente a mí.
—¿Estás segura de lo que hiciste?
Esperó unos segundos antes de continuar. Sus ojos buscaban los míos, intentando descubrir si realmente estaba convencida. Suspiró con preocupación.
—No