Capítulo 83
Daniel quedó paralizado. Durante unos segundos no dijo nada y ese silencio me lastimó más que cualquier reproche.
—¿Vas a casarte con él? —preguntó al fin, como si necesitara escuchar la respuesta otra vez—. ¿Después de pedirme que comenzáramos de nuevo?
Asentí, aunque las lágrimas seguían cayendo.
—Sí —respondí con esfuerzo—. Tú vas a seguir con Liliana y yo voy a construir una vida con Vittorino.
Daniel me miró con rabia. Su mano se cerró sobre la sábana y la tensión regresó a su