Capítulo 79
Sostuve su brazo con ambas manos e intenté mantener el cuchillo lejos de mi cuerpo. Liliana lloraba y forcejeaba sin escucharme.
—¡Yo también tengo un hijo secuestrado! —le grité mientras luchaba por no perder el equilibrio—. Matarme no va a devolverte a Verónica.
Escuchamos pasos apresurados en el pasillo. Daniel y Vittorino entraron al mismo tiempo al vernos forcejeando.
Daniel tomó a Liliana por la cintura y la apartó de mí, mientras Vittorino le quitaba el cuchillo de la mano. L