Mundo ficciónIniciar sesiónMis ojos se desvían hacia el reloj que está colgado minuciosamente en una de las paredes de su habitación, dando las 8:00 pm.
—¿Tanto tiempo he estado aquí? —Abro los ojos como platos—. Tengo que ir a casa, y pronto, no quiero que se moleste…
Detengo mi vómito verbal al darme cuenta de lo absurdas que suenan esas palabras deslizándose de mis labios







