Mundo ficciónIniciar sesiónCaminamos por donde no tengo idea, cierro los ojos esperando no vomitar, escucho que el ruido de la música se hace menos audible, me lanza sobre una cama y lo observo quitarse la chaqueta de cuero. Sus ojos son dos llamas enormes y siento que su instinto asesino hacia mí, se acrecienta con el paso de los segundos.
—¿Qué… hacemos aquí? —siento que mi lengua se adormece.







