Mundo ficciónIniciar sesiónRAYAN
Mí enfadado con Azura no podía estar más que apocalíptico, mientras intento estabilizar los niveles de rabia en mi sistema, mis ojos se clavan en el hijo de puta que está tocando su pierna, el doctor, que resulta ser un maldito pasante, no deja de bromear con ella en mis narices y por si fuera poco, la idiota le sonríe pasándose un mechón de su cabello por detrás de la oreja







