Dos días después, llegó el momento de recoger a Vio y a su madre. El aroma del perfume era tan penetrante que incluso le provocó náuseas a Sean, pero no a Lily.
James contuvo la risa; sabía perfectamente que el dueño del perfume era Ben. Se notaba que llevaba ropa nueva e incluso se había cortado el pelo con un estilo moderno.
"Ben, cámbiate de ropa ahora mismo", ordenó Sean.
"No, esta es una camisa nueva que compré anoche."
"Me dan náuseas con el olor de tu perfume."
"¡Usa una máscara!", excla