Zaki se negó a seguir el juego a Frando y Divya porque temía que ambos fueran policías encubiertos. Zaki intentó sujetar sus piernas, que no dejaban de temblar, pero fue inútil. Su mirada era descontrolada, y se frotaba la nariz constantemente, señal inequívoca de que era un consumidor.
"Tenemos que sacarlo de este lugar. Si no, ¿cómo vamos a secuestrarlo?" susurró Divya a Frando.
"Si sabes actuar, hazlo ahora".
Divya respondió con una sonrisa y se acercó a Zaki, que desde hacía rato estaba sen