aún en la puerta.
Quise llamarlo por su nombre pero no lo sabía. Al parecer él se dio cuenta de ello.
—Liam— finalizó.
—Hola, Liam— me puse de pie y caminé hasta él.
—¿Estás lista?— preguntó.
Asentí.
Él abrió un poco más la puerta invitándome a salir.
Salí de la casa acomodando mi short. Miré a mí al rededor notando cinco autos diferentes al blanco que supuse que era suyo. Tenía miedo, ahora no sabría a dónde iríamos, ni qué plan tenía Liam, pero fuese lo que fuese cobraría esto, por él. De igu