SAMANTHA
Llevaba un rato sentada en la sala de espera, Matthew estaba en emergencias. Aún no recibía respuesta de él, Ellie me llamó más de mil veces por lo cual tuve que decirle mi paradero.
Le vi llegar, me puse de pie abrazándola.
—Estaba muy preocupada, ¿Qué fue lo que ocurrió?— preguntó.
—Ayer unos hombres intentaron robarlo— abrió la boca —Descuida, no estaba presente.
—Por dios, pobre chico. ¿Qué le ocurrió?— preguntó preocupada.
—Lo golpearon muchas veces y robaron su teléfono. Hace un