SAMANTHA
Un sentimiento horrible recorrió mi pecho, sus palabras cayeron en mí, como un balde agua fría, no pude evitar temblar, que mis ojos se humedecieran.
Mi vida no podía terminar, menos de esta forma tan miserable.
Pensé en Tyler, de seguro él también estaría destinado a esto, eso dolió más que mi sentencia, lágrimas calientes recorrieron mis mejillas, lo amaba tanto, no podía morir, no lo merecía.
—No llores belleza— susurró el hombre arrodillándose, tomó mi mentón, apreté los ojos y lad