Capítulo 85. Alarma.
Norah irrumpió en el despacho de Max llena de energía y con los ojos brillantes de preocupación. Sabía que algo extraño estaba sucediendo y no podía contener su inquietud.
—Max, ¿qué está pasando? ¿Por qué llevan rato encerrados aquí? —preguntó Norah, y su voz tembló ligeramente.
Max la miró; su expresión era grave y denotaba ansiedad.
—Norah, hay algo que debes saber... Elliot está en la cárcel —respondió Max con voz apenas un susurro.
Al escuchar su nombre, Norah sintió como si el aire se le