Capítulo 66. Anhelo
Entonces sí que Marina sintió muchísimo miedo.
El estar por completo a oscuras despertó un pánico tal que su corazón parecía se saldría de su pecho, sus manos hormigueaban y su respiración era entrecortada, pero ella igual corrió, no se iba a quedar paralizada, buscaría luz.
La penumbra era absoluta, pero le pareció ver una pequeñísima llama, quizás una luciérnaga pensó, eso la dirigió.
Un horrible presentimiento de que no era la primera vez que corría por este pasillo en penumbras l