Capítulo 60. Señora del Castillo
Marina despertó antes de que el sol se alzara sobre las colinas, vio desde la ventana en el sillón que descubrió muy cómodo y acogedor de un deslustrado y antiguo escritorio que contrasta con el resto del mobiliario moderno, entre libros de poesía se sentía muy cómoda.
Observó cómo se fue tiñendo el cielo en tonos dorados. Aunque su memoria seguía siendo un enigma, no podía sacar de la cabeza los ojos de Gavin, sentía un estremecimiento involuntario solo de pensar en él.
La sensación n