Capítulo 58. Mujer de fuego
La cama de repente se había vuelto muy caliente para Marina con Gavin sobre ella.
Él deslizó su pierna entre las de ella provocando cosquillas en sus muslos.
Las manos de Gavin fueron a sus muñecas y las levantó sobre su cabeza.
Entonces Marina no estaba muy segura si era apropiado.
—Este… Bueno Gavin, creo que después de todo estoy muy cansada.
Gavin pasó su nariz por su cuello y aspiró el olor de su perfume.
Marina había puesto perfume en cuello y otras partes prudentes p