Capítulo 40. Una impresión
Graham observó el tobillo de Ana y ella arrugó la cara, pero él fue delicado al revisarlo, acarició su pie admirando sus uñas pintadas de rojo y la piel brillante de sus piernas.
Ana notó la apreciación del hombre y sonrió con picardía.
— ¿Quieres pastel? —Le ofreció valiéndose de un lenguaje de señas y él negó con la cabeza, tomó el plato y le dio a ella en la boca.
Ana sonrió y se dejó alimentar.
Ana le pidió su teléfono con señas y Graham sonrió y se lo dio.
Ana copió su n