Capítulo 209. Luchar por lo que se cree
Para Marina no era fácil, aunque antes le confesó a Elizabeth que quería tomarla de la mano y alejarse, por supuesto su hija no le creyó.
Marina estaba lejos de hablar en sentido figurativo, para una madre los hijos nunca crecen en su corazón, pero aquí tenía a su hija mayor. Por quien luchó apenas supo de su existencia, a quien le tocó cargar el peso de sus errores, quien la veía valiente y ejemplo de vida.
Marina sonrió tragando el nudo de emociones subían por su garganta.
—Amor,