Capítulo 197. El caprichoso destino
Kendrick la observó a Elizabeth con detenimiento.
—Te ves bien Elizabeth. Te lucen nuestros colores.
—Solo quería salir de aquí pasando desapercibida.
Kendrick dio una vuelta a su alrededor y Elizabeth soportó el escrutinio manteniéndose muy quieta y con la frente en alto.
—No se puede negar que seas una MacLeod, diría que se te nota aun en la distancia.
—Se me nota que soy honesta.
Kendrick se echó a reír.
—Mejor dejémoslo así y no digamos que se te nota…
—Se refería a