Capítulo 196. Un secuestro ejemplar
En cuanto Kendrick entró a la habitación, vio a Elizabeth hecha un ovillo en un sofá junto a la chimenea de la pequeña habitación, le daba la espalda y él paró de inmediato.
Por un efímero momento recordó como él mismo se dormía en ese sofá cuando su madre se quedaba hasta tarde cosiendo.
Sonrió con nostalgia, él a menudo se hacía el dormido para que su padre lo cargara hasta acostarlo en su cama.
Se acercó a Elizabeth y lucía dormida, pero él sabía que solo lo aparentaba.
—Ese s