Capítulo 140. Apuesta al ganador
En ese oscuro rincón de las mazmorras, las palabras de Marina y Gavin se han convertido en dagas afiladas que los han herido, y ahora reaccionan a la defensiva.
Gavin sostiene a Marina con firmeza, sus ojos chispeando de ira y desesperación. Ella, a pesar de todo, no se amilana.
—No te pertenezco, ni a ti ni a nadie —afirmó Marina con dientes apretados mientras forcejea con Gavin que sin mayor esfuerzo la domina.
Marina con ojos brillantes por las lágrimas contenidas lo observa con det