Capítulo 139. Propiedad privada
Gavin MacLeod se enorgullecía de ser un hombre ecuánime, ni siquiera el trastorno de Sofi que él consideraba era el sol que iluminaba su vida afectó jamás su determinación como jefe de clan.
Pero aquí estaba, con la mentira a punto de salir de su boca.
—Yo hablé con Marina al respecto, y…
— ¡Gavin no sabe nada! —le interrumpió Marina haciendo que todos voltearan hacia ella.
—No puedo creer que Gavin siendo un notorio empresario y además su esposo no supiera… —Espetó Alfred.
Gavin