POV Elara
La larga ceremonia había terminado, aún tenía los discursos aprendidos en mi cabeza. Leonard sostuvo mi mano, pero al alejarnos de la gente solo se fue. Aquí estaba yo, en mi habitación… El sonido de los pasos llenaba mis aposentos, un ir y venir constante de doncellas y sirvientes que empacaban, doblaban y trasladaban cada prenda, cada objeto, cada recuerdo que alguna vez fue mío.
Nada parecía pertenecerme ya. Ni la habitación, ni el aire que respiraba, ni siquiera el nombre con el q