Mundo ficciónIniciar sesiónPOV Leonard
No soy un hombre que reza. O al menos, no lo era.
En Dalmora, las oraciones siempre fueron parte del protocolo, del ritual vacío que se repite porque se espera que lo hagas. Orar antes de las reuniones del consejo, antes de una proclamación, antes de una guerra. Palabras recitadas por costumbre, no por fe.
Pero esa noche… no recité nada aprendido.
Esa noche me arrodillé porque no sabí







