Marina Johnson.
—¿No entiendes lo importante que es para mi que me perdones?
Gilbert, con una expresión de arrepentimiento en su rostro, se acercó a mí con paso vacilante, buscando redimirse por los errores del pasado.
—¡No te atrevas a tocarme! -- Mis ojos ardían ante las lágrimas contenidas.
—Marina, te ruego que me perdones por mis acciones. Estaba cegado por la sed de venganza hacia tu familia, pero ahora soy un hombre cambiado. Te amo con todo mi ser y deseo un futuro juntos, dejando atrá