Mi pelvis se movió más rápido ocasionando que la presión en su miembro aumentará y él se contuviera, sin embargo eso no duró mucho tiempo ya que yo llegué al orgasmo en el mismo momento que Adriel se corrió dentro de mí.
Mire su abdomen y todo su cuerpo y se encontraba embarrado de chocolate, yo me incline un poco y lamí provocativamente uno de sus pectorales lo que ocasionó que él se pusiera nuevamente duro, mi lengua se fue al otro pectoral y gruño.
— Lucía me estás matando, mi erección me d