Capítulo 43

Todo mi cuerpo dolía y necesitaba tomar algo para continuar con lo que me esperaba, me quedé dormida nuevamente pero luego de un rato me desperté para levantarme y mire que el señor Lund ya no se encontraba a mi lado.

Me levanté y fui al cuarto para buscar las inyecciones, entonces el señor Lund salió a mi encuentro con una bandeja que traía comida.

— Buenos días — me dijo — ¿Cómo amaneciste?

— Buenos días, adolorida pero bien.

— Buscaré unos analgésicos para que el dolor desaparezca.

— N
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