— ¿Cuál es el problema?— le pregunté — nos deberías presentar si eso es lo que deseas.
— El problema es que está casado — confesó finalmente — fue el hombre que estuvo conmigo cuando mi pareja me encontró y salió corriendo dejándome a su merced, poco a poco lo fui conociendo así que terminé por enamorarme perdidamente de él.
— ¿Qué has dicho? — un gritó nos hizo brincar — repítelo porque creo que no he escuchado bien.
Dánae se acercaba a nosotras hecha una furia, tomó de los hombros a Rea y la