Capítulo 118

Llegó la noche y nosotras nos fuimos a la discoteca que estaba en este sitio y cabe destacar que era muy buena según Bri, llegamos y nos hicieron pasar inmediatamente al ver a la señorita Feres.

— Las ventajas de ser una Feres — dijo inocentemente — vamos a la barra para tomar.

— Yo no tomo — dije — eso no ha cambiado en absoluto así que quiero una piña colada sin alcohol.

Las chicas respetaron mi postura, la música comenzó a sonar y varios hombres se acercaron a mis amigas para invitarlas a ba
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