Llegó la noche y nosotras nos fuimos a la discoteca que estaba en este sitio y cabe destacar que era muy buena según Bri, llegamos y nos hicieron pasar inmediatamente al ver a la señorita Feres.
— Las ventajas de ser una Feres — dijo inocentemente — vamos a la barra para tomar.
— Yo no tomo — dije — eso no ha cambiado en absoluto así que quiero una piña colada sin alcohol.
Las chicas respetaron mi postura, la música comenzó a sonar y varios hombres se acercaron a mis amigas para invitarlas a ba