MARIEN
Bri me llevó hasta el hotel que manejaba Adriel junto con su hermana, al llegar pedí que me recibiera en su oficina y tras esperar unos minutos uno de los trabajadores me llevó a la oficina del hombre por el cual preguntaba.
— Hola Adriel — dije entrando y se puso de pie — vine en nombre de Lucía, necesitamos hablar tranquilamente.
— ¿Cómo se encuentra? ¿Está bien? ¿No ha enfermado? ¿Come adecuadamente?— dijo como metralleta — ¿Necesita dinero o algo? ¿La han llegado a molestar?
— Espera