62.
El lugar parecía ser el mismo viejo establecimiento ante los ojos de Nora, ese bar escondido entre grandes edificios, luchando por no desaparecer. Era un lugar mágico, pues entraba mucha gente durante el día y cuando te asomabas te dabas cuenta de que solo un par de mesas estaban ocupadas. ¿A dónde se iba toda esa gente?
Nora traspasa la desvencijada puerta detrás de Franco con Sandra y Giordano. Esperaban llegar a un lugar más misterioso o por lo menos llamativo para encontrar a madame Simone