Khandra
Entré en la sala con las manos temblando. Por un instante, pensé que Zayd entraría conmigo, pero cuando noté que la puerta se cerró detrás de mí y él se quedó afuera, sentí algo cercano al alivio… y al miedo al mismo tiempo. El silencio parecía demasiado pesado.
Pensé en las amenazas. Pensé en los niños. Pensé en cuántas veces había ensayado ese momento y retrocedido por miedo a lo que él podría hacer después.
Pashir me observaba en silencio. Sahir también. Ninguno de los dos parecía ap