Amir
Tomé una ducha larga para poder quitar toda la sangre de mi cuerpo. El agua caliente corría por mi piel mientras me frotaba los brazos, el pecho, el cuello, intentando borrar de la piel aquello que sabía que jamás saldría de mi conciencia. Ya sabía que no podría escapar de la conversación con Nayla. Conocía a mi hermana mejor que nadie. Seguro estaría esperándome salir de la ducha, sentada, en silencio, organizando todo lo que quería decir.
Me sequé despacio, me puse solo un short y bajé l