Viyan
Por supuesto que no me iba a quedar en Dubái.
Y lo mejor de todo fue la mentira perfecta que le conté a mi madre: le dije que Zayd ya sabía del viaje, que no quería despedirse de nosotras porque estaba ocupado resolviendo la situación con Sahir.
Sabía que él la llamaría.
Sabía que le diría la verdad.
Pero la cuestión es simple: ¿a quién va a creer ella?
¿A la hija que crió toda la vida, que siempre pareció sensata… o a su hijo impulsivo, que vive metiéndose en problemas, que traicio