Khandra
No planeaba ir al evento aquella noche.
Mi cuerpo todavía cargaba el cansancio de días difíciles, reuniones con abogados, idas y venidas de un proceso que parecía no terminar nunca. El nombre de Zayd aún existía en los papeles de mi vida, aunque ya no existiera en mi corazón. Aun así, decidí ir. Tal vez fue orgullo. Tal vez fue intuición. Tal vez fue miedo de parecer débil.
Dejé a Omar con la niñera y me permití un tiempo frente al espejo. Un vestido negro, simple, elegante. Nada que