Mundo ficciónIniciar sesiónAdir
El trayecto hasta el lugar de la ceremonia fue más silencioso que cualquier otro momento de aquel día, y no por falta de cosas que decir, sino porque todo lo que realmente importaba ya estaba claro dentro de mí, organizado, firme, sin espacio para duda, como si cada decisión ya hubiera sido tomada mucho antes de que yo siquiera entrara en aquel coche, y ahora solo restaba cumplir aquello que sabía que era mi camino, independientemente de lo que había ocurrido horas antes,






