Mundo ficciónIniciar sesiónBetty
La puerta estalla al abrirse, y hombres en chaquetas de mezclilla y pantalones de cuero entran a raudales, como un desfile de borrachos furiosos en una noche de viernes. Esta vez, sin embargo, no vienen por la cerveza. Han venido por mí.
—¡Suéltenme! —grito tan fuerte que la voz se me quiebra.
—Cierra la puta boca, perra sucia —gruñe Stone, el líder evidente del grupo, agarr&aac







