Jasha
—Shh, mira, mira —dice Misha, su voz tan baja que casi la pierdo.
Me giro para ver a Lila inclinándose sobre la cuna de Jewel, sus ojos grandes con puro asombro ante el bebé durmiendo allí.
Desearía que Lola estuviera aquí para ver esto. Lila está acariciando la cabeza de Jewel tan gentilmente que sus dedos pequeños y delicados apenas están tocándola. Puedo notar que ellas se van a llevar bien.
Me inclino hacia Misha, bajando mi voz a un suspiro suave. —Las niñas nos superan en número aho