Capítulo 20
Fabiana
Lloré durante horas en aquel horrible agujero. Había gusanos y me aterrorizan, pero no importaba cuánto gritara, parecía que nadie me oiría, nunca.
No sé cuándo me quedé dormida, creo que me desmayé de la desesperación, y por primera vez en mi vida, me alegré cuando vi la cara de Don allí. Estaba asustada y dolorida, y lo estuve aún más cuando empezó a gritar sin parar.
Don Antonio estaba fuera de control, e incluso me arañó la piel, arrancándome aquella ropa.