Harold quiere creer que no todo está perdido con su mujer, ella lo besa con pasión, eso le alegra mucho, porque creyó que ella lo estaba dejando. La ve a los ojos, sabe que ella está siendo sincera con él, además es la madre de su hijo.
—Ven aquí preciosa, sabes que me fascinas, y tus palabras me hieren, soy muy temperamental, lo reconozco y me cuesta ser paciente, pero me pones mi mundo de cabeza.
—Solo déjate ayudar, no estás solo, tienes que aprender a escuchar a los demás, no todo mundo est