Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa bestia se puso de pie, hizo un gesto de respeto a mis padres y a mí me regaló una sonrisa de esas que profetizan lo que pasará en el futuro y cuando desapareció detrás de la puerta y escuché las llantas rechinar en nuestra entrada volví en mí. Larabet y Vicent me miraban con detenimiento, como sin poder entender mi actitud. Siempre he sido educada, pero lo que mis padres no sabían era que detrás de aquel rostro aterciope







